sábado, 27 de febrero de 2010

Y entonces repentinamente se nos quemó el queque

En medio de tanta fiesta (?) se nos olvidó que hace unos días La Chop Shop cumplió 1 año de existencia. Fue exactamente el 23 de enero del 2009 cuando, llenos de optimismo, abrimos las puertas de este blog al mundo.

Bueno, en realidad optimismo no sobraba. Mis anteriores intentos por mantener un blog fracasaron miserablemente después del segundo post (a veces ni siquiera pasaban del primero). Nada indicaba que este iba a ser la diferencia. Pero por alguna alegre razón, y con excepción de unos meses sin actualizaciones, el blog se resistió a morir!

Saludos a todos los que nos leen, nos siguen y/o nos han comentado uno que otro post. No son muchos pero son más de los que pensé en un inicio!

También gracias a mis dos queridas colaboradoras: sue y Anuk. La primera nunca colaboró (yo creo que ni revisa el blog : p) y la segunda lo hizo solo una vez. Pero nuestras largas conversaciones de alguna manera se han visto reflejadas en las cyberpáginas de este blog, espero. Y no pierdo la esperanza de que algún día sue escriba ese esperado post acerca de los VAMPIROS ASESINOS. Gracias totales a ese hombre Alessandro Solís, con el que comparto objetivos y estimulantes conversaciones, y quién también está haciendo su hustle por diversas partes de la interweb. Por último, otro shout-out a Lucy La Gata Gángster por el diseño del blog (se ve mejor entre mayor sea la resolución, dice ella).

En los próximos días espero subir un pequeño comentario acerca de Las Playas de Agnes, la última película de Agnes Varda, y otra entrega de nuestra sección "Nuevos Cineastas Latinoamericanos" dedicado a la cineasta latina del momento, la peruana Claudia Llosa.

También recuerden visitar Discos La Chop Shop, adonde encontrarán lo más cooliao de la música promiscua.

Y ahora, para celebrar, bailemos todos con Homero la Danza de los Mirlos.

jueves, 25 de febrero de 2010

Un Proyecto Moderno


Rut Blees Luxemburg es una fotógrafa alemana nacida en 1967. Creció en la histórica ciudad de Trier y a los 23 años partió a Londres para estudiar fotografía. Es en esa ciudad en la que ha realizado la mayor parte de sus trabajos, buscando explorar el "proyecto moderno" de la capital inglesa y cómo este se relaciona con su entorno natural y humano. Sus fotografías usualmente son tomadas de noche, en sectores poco reconocibles de la ciudad y utilizando luz natural, más que todo las luces de los postes y los edificios de apartamentos. Los humanos están completamente ausentes de las imágenes, lo que nos permite una mayor meditación acerca del espacio urbano y como nos vemos (o no nos vemos) reflejados en él.


Un edificio de apartamentos, un anuncio reflejándose en un pozo de agua en una calle, las sombras de un árbol en una pared, una autopista con una cancha de fútbol adyacente, un gran cine abandonado en Senegal; esos son el tipo de imágenes que favorece Luxemburg. Siempre con una cualidad luminosa y casi cinematográfica, reconocible pero a la vez ligeramente abstracta.

martes, 23 de febrero de 2010

Burma VJ (Ostergaard, 2008)


En setiembre del 2007, centenares de monjes budistas salieron a las calles de Birmania a protestar contra la dictadura de la junta militar y las condiciones de miseria general en las que vive la población. A las protestas, iniciadas luego de un abrupto aumento en el precio de la gasolina, pronto se le unieron miles de civiles quienes abandonaron el miedo y marcharon por las principales ciudades del país buscando un cambio.

La dictadura militar, después de unos días de indecisión, lanzó todo su aparato represor sobre los manifestantes, cerrando calles, prohibiendo reuniones de más de cinco personas, saqueando monasterios, arrestando monjes y dispersando violentamente a todos aquellos que se atrevieran a marchar. Después de unos días, las protestas se habían extinguido ante el temor a una matanza mayor.

Birmania es uno de los países más herméticos del mundo. El movimiento de los periodistas es sumamente restringido y no existe una prensa independiente legal. Pero sí existe un grupo de periodistas clandestinos quienes se sobreponen al riesgo de ser arrestados y perder su vida con tal de informarle al mundo entero lo que sucede al interior de Birmania. Esos periodistas fueron los que les proporcionaron las imágenes de las protestas de setiembre del 2007 a los medios internacionales y Burma VJ es un documental acerca de ellos.


Burma VJ sigue los pasos de "Joshua", uno de los líderes de la Democratic Voice of Burma, una estación satelital con base en Oslo que transmite clandestinamente noticias en contra del régimen militar hacia el interior de Birmania . Joshua es uno de los reporteros que logra capturar en vídeo las primeras protestas pero debe huir a Tailandia luego de ser arrestado. En Tailandia se convierte en el encargado de coordinar todas las labores de los reporteros birmanos durante las protestas.

El documental está compuesto principalmente por las imágenes capturadas por los reporteros durante esos días de setiembre en que una salida democrática a las protestas parecía posible. Es conmovedor ver el apoyo de la población a estas manifestaciones, aún conociendo el gran riesgo personal al que se enfrentaban. Al final de cuentas, esta no es solo la historia de un grupo de valientes reporteros, es también la historia de una nación que todavía guarda un ferviente anhelo de libertad aún teniendo en contra a uno de los regímenes más opresores del mundo. Pero el pueblo birmano ya no puede soportar tanta muerte y, apenas la dictadura militar suelta la violencia, no queda otra que dejar la lucha democrática para otro momento.


El documental, dirigido por el noruego Anders Ostergaard, logra mantener la tensión durante toda su duración, hasta llegar al trágico y triste desenlace. Una de las últimas imágenes grabadas por los reporteros antes de escapar hacia las zonas rurales para evadir el arresto fue la de un monje budista ensangrentado flotando boca abajo en un lago. Un recordatorio del precio que hay que pagar en Birmania por enfrentarse al poder militar.

Pero Joshua no se da por vencido. Decide volver a Birmania para reclutar a un nuevo grupo de reporteros que estén dispuestos a arriesgar su vida para mostrarle al mundo la dura realidad de su país. Y a lo mejor serán estos reporteros los encargados de documentar la ansiada transición a la democracia de la nación birmana.

Burma VJ se encuentra nominada al Oscar a Mejor Documental del año. La pueden bajar aquí.

lunes, 15 de febrero de 2010

Los 50 años del Congo

Mientras buscaba información acerca de Baloji, el rapero belga-congoleño del cual escribí hace unos días en Discos La Chop Shop, me di cuenta de que este año (más precisamente el 30 de junio) la República Democrática del Congo cumple 50 años de vida independiente.

Ahora, no soy ningún experto en la historia del Congo, más allá de alguna ojeada en wikipedia y una que otra película. Aún así, no está de más decir que han sido unos 50 años bastante sufridos para la nación congoleña. Solo basta ver la cantidad de guerras y conflictos a las que se han tenido que enfrentar en los últimos 20 años, sin contar la pobreza, inseguridad y los gobiernos dictatoriales. Pero con la esperanza de que los próximos 50 años sean mejores, y aprovechando el post de Baloji en el que también mencionaba a Konono No.1, voy a postear tres de los trabajos artísticos no-musicales que más me han llamado la atención de este gran país centroafricano.


Primero está Patrice Lumumba, líder independentista del Congo y el primer Primer Ministro de esta nación en ser electo legalmente. Lumumba era un pan-africanista que denunció sin miedo la explotación colonial que sufrió su país durante el dominio belga (incluso frente a las narices del Rey de Bélgica) y que, durante su breve gobierno, luchó por mantener al Congo unido en tiempos de gran agitación. Después de tan solo 10 semanas de gobierno, fue derrocado y asesinado bajo circunstancias poco claras.

Raoul Peck, un cineasta de origen haitiano que vivió en el Congo durante su juventud, ha realizado dos películas acerca de Lumumba: un documental, Lumumba: La Mort du Prophete (1992), y un filme de ficción, Lumumba (2000). El documental no lo he logrado encontrar pero Lumumba si está disponible en la internet. No es una gran película y cae en algunas de las trampas en las que suelen caer este tipo de películas biográficas (simplificación, superficialismo, etc). Pero es una buena e interesante introducción a la vida de unos de los grandes líderes africanos del siglo pasado. La pueden encontrar para bajar aquí.


Segundo, tenemos a Sammy Baloji (sin relación con el rapero, que yo sepa), un fotógrafo y videoartista congoleño de 31 años de edad. Nacido en Lumumbashi, otrora centro industrial minero de la República Democrática del Congo, Baloji se ha dedicado a documentar la decadencia actual de su lugar de nacimiento y el legado colonial que todavía es posible observar. Su serie más aclamada, titulada Mémoire, superimpone fotografías de las minas abandonadas con imágenes en blanco y negro de los esclavos congoleños que fueron utilizados para trabajar en esas minas a inicios de siglo. Uniendo pasado con el presente, Baloji culpa tanto a las potencias coloniales como a las élites africanas post-independentistas por el estado de pobreza de su país. La serie entera se puede observar aquí (junto con el trabajo de muchos otros fotógrafos africanos).


Por último, están los sapeurs, seguidores del movimiento de la SAPE - La Societé des Ambianceurs et des Personnes Élégantes. Fundado por el músico congoleño Papa Wemba en los años 70's, la SAPE nació como una rebelión en contra de las políticas de "autenticidad" cultural propagadas por el dictador Mobutu (el mismo que derrocó a Lumumba). Bajo esta idea de autenticidad nacional, todos los congoleños debían usar ropas tradicionales del Congo como un repudio al "imperialismo". Papa Wemba dijo "ni mierda" y siguió usando los trajes de las más finas casas de moda europeas, volviéndose cada vez más exhuberante en su elección de vestuario.

Los seguidores de la SAPE son los sapeurs y es posible encontrarlos en muchos de los barrios de las dos capitales del Congo (Kinshasa-Brazzaville), incluso en algunos de los barrios más pobres de estas ciudades. Esto significa que no es para nada extraño ver a un tipo vestido con ropa valorada en miles de dólares al mismo tiempo que vive en una casa prácticamente en ruinas. Aquí es donde podemos criticar el materialismo rampante de estos sapeurs. Pero no lo vamos a hacer.

El punto es que la SAPE es una expresión cultural que incluso data de antes de Papa Wemba, desde la colonización existían africanos encantados con la forma de vestir de los europeos, por lo que es una más de las maneras en que los africanos han expresado su influencia colonial al mismo tiempo que se rebelan a sus condiciones de pobreza y a las políticas de nacionalismo cultural. Económicamente no tiene mucho sentido. Pero a los sapeurs no les importa. Solo les importa verse finos.

Aquí pueden ver un ensayo fotográfico acerca de los sapeurs por parte del español Héctor Mediavilla y aquí otro del italiano Franceso Giusti. Por acá hay un pequeño reportaje de la revista COLORS.

domingo, 14 de febrero de 2010

Ahora sí

Ok.

Cierto, el blog no se volvió a actualizar a pesar de que hace casi 5 meses dije que lo iba a hacer. La universidad y la pereza se pusieron en el camino.

Pero como dice el título, ahora sí no hay tu tía. La Chop Shop vuelve y vuelve con todo.

Ese todo básicamente significa dos cosas: nuevo diseño (gracias a Luciana G. por eso!) y nuevo blog. Sí, La Chop Shop ahora tiene un blog hermano: Discos La Chop Shop. Como el nombre lo indica, ese blog estará dedicado más que todo a breves posts relacionados con la música mientras que este se mantendrá con posts más largos y ensayísticos dedicados principalmente al cine y otros temas no musicales que me llamen la atención.

Entonces ya saben, ustedes los dos gatos que visitan este blog: estamos de vuelta! Y ya que están aquí, aprovechen para pegarse una vuelta por el nuevo blog. Especialmente si les gusta la música medio tropicalona o africanesca y todo lo que se encuentre en el medio.

Y claro, volveremos con nuevos posts aquí en los próximos días.

Esta vez no es joda, lo prometo!

martes, 22 de septiembre de 2009

Café Lumiére


Mas o menos así se ha visto este blog en las ultimas semanas. La razón: he estado procrastinando más de la cuenta. Pero sí tuve la fuerza de voluntad para escribir esta columna publicada en la excelente página/foro/refugio-de-seres-en-peligro-de-extinción 89decibeles. Habla del fin del cine o, mejor dicho, el fin de los cines. La idea es que sea una columna regular en donde hablaré de cosas relacionadas con el cine, aunque una que otra vez invitaré a algún cumbianchero para que nos alegre la noche con un buen bailongo en el Café.

Y bueno, para el par de gatos que revisan este blog, próximamente se viene una segunda parte del Jammin' que escribí hace unas semanas. Esta vez dejaremos atrás la radio para enfocarnos en la televisión. Y después de eso, seguiremos el trayecto por el cine latinoamericano con un vistazo al cine boliviano. Claro, todo eso pasará si dejo de perder el tiempo en estupideces como, por ejemplo, ver todos los hijueputas programas que da MTV.

Dale que uno puede tener un guilty pleasure. O varios.

viernes, 28 de agosto de 2009

Nuevos Cineastas Latinoamericanos: Paz Encina (Paraguay)

Paz Encina nace en 1971 en el Paraguay, un país con una historia cinematográfica muy limitada. Como lo de ella era el cine, se va a Argentina a estudiar en la Universidad del Cine de Buenos Aires, institución en la que consigue licenciarse en Cinematografía en el año 2001. Pero desde 1996 ya había empezado a obtener aclamación y galardones con cortos como "Rastros", "La siesta", "Los encantos del jazmín" y "Supe que estabas triste". Gracias a ese temprano éxito, logró atraer la atención de productores internacionales de la talla de Lita Stantic que la ayudarían a realizar su primera película.

La Hamaca Paraguaya (2006), primer película hablada en guaraní, se desarrolla íntegramente en un solo día, de amanecer a anochecer, en un aislado paraje selvático del Paraguay. El año es 1935 y la Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se encuentra en su etapa final. Nuestros protagonistas, Cándida (Georgina Genes) y Ramón (Ramón del Río), son una pareja de ancianos cuyo hijo, Maximiliano, se marchó con el ejército para combatir en la guerra. La mayor parte del día la pasan discutiendo acerca del paradero de su hijo, el extenuante calor que los envuelve, la perra que no deja de ladrar y la tristeza que los embarga a ambos. En el transcurso del día, se darán cuenta que la Guerra ya ha terminado y que su hijo nunca volverá a su lado.

Este filme ha sido reconocido por emplear un lenguaje visual muy riguroso y restrictivo, con un número muy limitado de planos y encuadres y una cámara completamente estática; durante más de la mitad de la película lo único que vemos es una lejana toma estática del claro en la selva en el que está colgada la hamaca. Los diálogos (todos en guaraní) aparecen solamente en voice-over, incluso los personajes nunca mueven sus bocas en cámara (aún cuando están hablando). El efecto es un poco desorientador, resaltando una falta de unidad interna, tal vez causada por la muerte del hijo soldado (el cual también tiene una aparición exclusivamente vocal que se podría describir como fantasmal).

La rigurosidad continúa con la cara de los dos personajes, las cuales nunca aparecen en close-up y lo más que vemos de ellas son tomas de perfil. Nunca vemos a los personajes de frente, la mayoría de tomas se encuentran a una distancia que hace difícil distinguirles los rasgos. Esto puede ser un comentario acerca de cómo los paraguayos, al prácticamente no tener un cine nacional, no tienen una cara ante el mundo exterior. O a lo mejor para indicar que estos dos personajes no son solo individuos sino que son representativos de toda la paraguayada, con su melancólico y colectivo anhelo por un futuro mejor. Lo que es cierto es que la relativa radicalidad formal de la película no está ahí por pura indulgencia sino que es el cimiento que sostiene toda la película.

Claro que Hamaca Paraguaya no es solamente una película aplaudible por su austeridad formal. El relato del filme vale la entrada por sí mismo, una conmovedora historia acerca del paso del tiempo, la desesperanza, la melancolía y la mortalidad contada de la manera más simple posible: con la incesante discusión de dos viejos cuyo deseo por la vida parece haber terminado y que parecen unirse solo por medio de la hamaca paraguaya, el símbolo del puente entre la vida y la muerte. Paz Encina ha comentado en entrevistas que en su película buscaba representar el temperamento del paraguayo: tranquilo y melancólico. Esa impresión es lo que nos queda después de ver Hamaca Paraguaya la cual cierra, en sus últimos segundos, con una tormenta que se avecina. Premonición tal vez de que, a pesar de que la Guerra ha terminado, los problemas para el Paraguay están lejos de resolverse.

La Hamaca Paraguaya ha sido presentada como la primera película producida en Paraguay desde los 70’s y la primera en haberse estrenado en Cannes. Investigando un poco más, me encontré con otras películas paraguayas (algunas en coproducción con Brasil) que se han filmado desde los años noventa. Pero encontrar algo de estas películas en la Internet es prácticamente imposible. Sospecho que en el mismo Paraguay las cosas no deben ser muy diferentes. Algo que no debería sorprender ya que, si consideramos su pobreza y estrecho mercado interno, Paraguay no es un país optimo para servir de terreno fértil para una industria cinematográfica. Aún así, cada pueblo se merece un cine nacional, un cine que permita darle una cara humana de ese país al resto del mundo. Paz Encina ha empezado ese proceso con su sobresaliente Hamaca Paraguaya, una de las mejores películas latinoamericanas de los últimos años y un más que digno debut del Paraguay en la escena cinematográfica internacional.

Encina se encuentra trabajando actualmente en su segunda película, "La belleza de la infancia".