sábado, 20 de marzo de 2010

Freaknik: The Musical


Hubo una época, cuando tenía unos 15 años, en la que me convertí en un adicto a Adult Swim. Mientras otros esperaban el fin de semana para embarcarse en sus primeras experiencias alcohólicas y libidinosas, yo lo esperaba para ver a una albóndiga parlante. Y si estaba en una fiesta u otra actividad social, me devolvía corriendo a cachear la repetición.

Bueno, eso fue como por tres meses. Después de ese tiempo, llegué a la realización de que Adult Swim era una completa estupidez, excepto que uno se encontrara completamente drogado en algún dorm universitario. Y como yo no estaba ni drogado ni en un dorm universitario, decidí separarme amigablemente de Adult Swim.

Cinco años después, nuestros caminos se volvieron a unir brevemente. Esto porque a T-Pain, el bufón oficial de la corte del hip-hop, se le ocurrió producir un especial animado para Adult Swim llamado "Freaknik: The Musical". Freaknik era un festival de spring break iniciado en los 90's por los estudiantes de las universidades históricamente negras de Atlanta que creció tan rápidamente que para fin de esa década atraía a 250.000 fiesteros. Evidentemente, las autoridades de Atlanta no iban a soportar a 250.000 borrachos deambulando por su ciudad y le cerraron el chinamo a Freaknik.

Pues bueno, aquí T-Pain interpreta al Fantasma de Freaknik (Freaknizzle) quién regresa a la Tierra para realizar una última y definitiva versión del famoso festival. Parte del festival incluye una batalla de rap, por lo que un grupo de jóvenes raperos de Florida realizarán el viaje hasta Atlanta con la esperanza de ganarse un "lifetime supply of money, clothes, and hoes". Por otro lado, los miembros de la Boule, sociedad secreta formada por las vacas sagradas de la comunidad afroamericana, intentarán por todos los medios arruinar los planes de Freaknizzle.

El humor, en general, es bastante estúpido. Y el especial no es tan divertido como pudo ser. Pero T-Pain como Freaknizzle es una cosa brillante (con Auto-Tune y todo!). Si el programa se hubiera enfocado más en Freaknizzle y menos en en el viaje de los raperos, Freaknik: The Musical sería desde ya un clásico de culto moderno. A como quedó, es una entretenida curiosidad.

Incluye las voces de T-Pain, Lil' Wayne, Snoop Dogg, Big Boi, Cee-Lo, Lil' Jon, Andy Samberg y Bill Hader, entre otros.

Este clip TODAVÍA me mata de la risa:



Si no lo han visto (y probablemente no lo han visto), bajen el show entero aquí (en hotfile).

viernes, 5 de marzo de 2010

Nuevos Cineastas Latinoamericanos: Claudia Llosa (Perú)

Visiten nuestro blog hermano, Discos La Chop Shop, para leer, bajar y escuchar un poco de la música "tradicional" peruana que aparece en estas películas.

Claudia Llosa nació el 15 de noviembre de 1976 en Lima, Perú. Es hija del director de cine Luis Llosa y sobrina del renombrado escritor y político peruano Mario Vargas Llosa. Se graduó como licenciada en Dirección de Cine en la Universidad de Lima y luego viajó a España para continuar sus estudios de cine en la Escuela de Artes y Cine TAI de Madrid. Luego tuvo la oportunidad de asistir al laboratorio de guiones del Festival de Sundance, en el que empezó a desarrollar el guión de lo que vendría a ser su ópera prima.

Madeinusa, lanzada en el 2006, se sitúa en un pequeño poblado indígena en los Andes peruanos llamado Manacuyana. Hasta ahí llega un hombre limeño, Salvador (Carlos de la Torre), quién, al no poder seguir su camino hasta una mina debido al mal tiempo, decide quedarse unos días en el pueblo. Ahí conoce a Madeinusa (Magaly Solier), quién se siente atraída por el extraño y tiene esperanzas de que él la lleve de regreso a Lima para buscar a su madre desaparecida. Aprovechando que se encuentran en la festividad del Tiempo Santo (los tres días desde Viernes Santo hasta el Domingo de Resurrección en los que, según la tradición del pueblo, Dios está muerto y por lo tanto puede ver los pecados), Madeinusa decide perder la virginidad con Salvador. Al mismo tiempo, Salvador encuentra una hostilidad cada vez mayor por parte de los pueblerinos quienes no están muy contentos con que un extraño haya arribado durante el Tiempo Santo.

Salgamos de lo evidente primero. La película se ve bellísima. Los dorados que uno imagina son comunes en un poblado a tanta altura sobre el nivel del mar (ya saben, el sol pega más directamente) están hermosamente retratados. Lo que es más, la locación en la que está filmada la película es idílica. Verdes campos, montañas nevadas, lagos cristalinos. Todos se ven hermosos. El primer tercio de la película incluso parece un documental etnográfico, todo es dedicado a las costumbres indígenas y el paisaje que los envuelve. La música es buen acompañante, lo único que pedimos de ella, y las actuaciones funcionan, especialmente la de Magaly Solier, que con suscara angulada y expresivos ojos negros puede decir mucho sin abrir la boca.

Bueno, todo eso muy lindo y correcto. Pero vamos a lo interesante. Como habrán notado al leer la sinopsis, la película está situada enteramente en un pueblo indígena durante la festividad del Tiempo Santo. Durante esta festividad, los indígenas, seguros de que Dios no los está viendo, le dan rienda suelta a sus instintos más primitivos. Toman chicha hasta el vómito, se roban los chanchos de las vecinas, manosean a las mujeres del pueblo y fornican con sus propias hijas. Difícilmente una muy buena imagen de los indígenas. ¿Qué termina de complicar el asunto? Que la fiesta del Tiempo Santo no existe. Ni tampoco existe el pueblo de Manacuyana. Todo es un invento de Llosa. Es cierto que los indígenas son bastante ignorados en la estrecha historia del cine peruano. Pero aquí llega Llosa, una limeña blanca de clase alta, al fin mostrándolos en el cine, pero como un grupo de borrachos y aprovechados incestuosos.

Y aquí entra en escena el personaje de Salvador. Éste es un personaje incomodo, colérico e ignorante de las tradiciones indígenas pero a la vez atraído por la belleza "exótica" de Madeinusa. El tipo nada más anda deambulando por el pueblo, tratando de perder el tiempo al mismo tiempo que se burla de los pueblerinos y, en una de esas, se la coge a Madeinusa mientras ésta está vestida de virgen (ya saben, por el Tiempo Santo y todo eso). ¿Qué nos quiere decir Llosa con este personaje y su interacción con los indígenas?

Aquí podemos escoger dos caminos: considerar que Llosa es racista (como más de uno considera a su tío) o que más bien está usando la ironía para criticar la típica representación del contacto entre blancos e indígenas. Veamos: el blanco limeño se llama Salvador (sí, el blanco protector de la civilización) quién llega al pueblo durante Tiempo Santo (en el que los indígenas caen en el oscurantismo) para salvar a Madeinusa (virginal, pura) de los indígenas primitivos con los que tiene que convivir y llevarla de regreso a Lima (la civilización, el centro). Eso es lo que la película nos presenta a primera vista. Pero me parece muy superficial considerar a esta como la lectura apropiada de la película.

Yo prefiero verlo así: el uso de Salvador como nombre del limeño blanco es irónico. Salvador no es ningún salvador ni mucho menos, es un tipo egoísta e incomprensivo que no soporta a los indígenas y cuyo destino final es una mina (o sea, la explotación). Lo único que consigue en el pueblo es cogerse (la forma en que tienen sexo solo merece el verbo coger) a la indígena atractiva y luego, un poco apenado, accede a llevarla a Lima con él. Pero Salvador no entiende a los indígenas y no solo no los entiende sino que no quiere entenderlos. Sus deseos, motivaciones y costumbres son inexplicables para él por lo que aún su tardía buena intención resulta fútil. Pero los indígenas no son ningunos santos, tampoco. Como los blancos, pueden ser egoístas, aprovechados e ignorantes.

Nadie se salva del ojo inquisidor de Llosa aunque su mensaje final resulta ser ambiguo. Es difícil negar que ante los ojos del público los indígenas quedan en una peor posición moral que Salvador. En mi opinión, y como ya lo expresé, Llosa está criticando solapadamente esa costumbre a simpatizar con el blanco y a horrorizarnos por las "salvajes" tradiciones indígenas. Pero es debatible si ese es el mensaje que la mayoría de la audiencia se va a llevar a casa.

La segunda película de Llosa, La Teta Asustada (2009), se enfoca en Fausta (Magaly Solier, de nuevo), una joven que vive con su familia en uno de los pueblos jóvenes a las orillas de Lima, asentamientos informales fundados a partir de los años 80 por inmigrantes del campo que huían de la violencia de las guerrillas. Fausta sufre lo que se conoce como "la teta asustada", una enfermedad en la que las madres que fueron violadas por los guerrilleros (o el Ejército) le transmiten el miedo y el sufrimiento a sus hijos por medio de la leche materna. Tal es el miedo que le tiene Fausta a la violación que recurre a meterse una papa en la vagina como forma de asegurarse que ningún hombre la querrá penetrar. La película comienza con la muerte de la madre de Fausta y sigue los esfuerzos de ésta para conseguir el dinero que le permita darle sepultura a su madre en el pueblo del que son originarias.

La Teta Asustada guarda muchas similitudes con su predecesora. Primero, cuenta con Magaly Soler en el papel principal. Segundo, se enfoca en una comunidad indígena. Tercero, presta gran atención a las costumbres y tradiciones de sus personajes. Cuarto, tiene influencias del realismo mágico, en el que la superstición se mezcla con la realidad para conformar las creencias de los indígenas. Pero si Madeinusa llevaba a un limeño a los Andes peruanos, en esta ocasión son los indígenas los que arribaron hasta Lima. Y llegaron para quedarse.

Como lo explica la sinopsis, los indígenas de La Teta Asustada emigraron debido a la violencia terrorista que castigó las zonas rurales del Perú, provocado por el largo conflicto entre la guerrilla del Sendero Luminoso y el Ejército peruano. A raíz de eso se provocaron gran cantidad de atrocidades, como las violaciones indiscriminadas, que obligaron a los habitantes de esas zonas a migrar a las dunas que rodean Lima. Esto provocó que las tradiciones propias de los indígenas y campesinos rurales se vieran mezcladas con las influencias modernizantes de la gran capital peruana.

Llosa le presta amplia atención a las prácticas culturales de estos personajes ya que la familia de Fausta tiene un negocio de planificación de matrimonios. Estas fiestas inevitablemente le parecerán, a nuestros ojos occidentalizados de clase media pa' arriba, como algo increíblemente kitsch y poco sofisticado, en el que los pobres de los barrios marginales intentan sin éxito imitar las costumbres de los citadinos al mismo tiempo que se niegan a eliminar a algunas de sus tradicionales rurales.

Esto le valió muchas críticas a Llosa, a quién acusaron de querer explotar una imagen atrasada del Perú para gusto de los mercados europeos en busca de exotismo tercermundista. A mí eso me parece a la típica reacción de la élite aburguesada que responde con escándalo ante cualquier trabajo que no presente a su país como una "sociedad moderna y avanzada". La película, al igual que Madeinusa, tiene una vocación etnográfica que me parece rescatable. Si así celebran sus matrimonios los habitantes de estos pueblos jóvenes, pues entonces vale la pena mostrarlo.

Con respecto a la película en sí, pues tiene un ritmo lento, más lento que Madeinusa. Llosa es una directora de lo que gusta llamarse cine-arte/cine-de-autor/cine-de-repertorio y esto usualmente implica que las películas se salen de los patrones convencionales de representación del tiempo y espacio. La cámara elige prestar su atención la mayor parte del tiempo a Fausta, la vemos cantando, caminando, limpiando, observando, cortándose las raíces de la papa que tiene en la vagina (no explícitamente, claro), etc. Toda la película descansa entonces en los hombres de Magaly Soler.

Para mí Soler cumple. Pero fiel al estilo de la película, su actuación es muy discreta y callada. El personaje de Fausta canta en quechua más de lo que habla. Pero como ya lo mencioné en relación con Madeinusa, el rostro y los ojos de Soler se me hacen muy expresivos y la joven guarda una belleza innegable. Más allá de los elementos culturales y etnográficos, esta es la historia de Fausta y de su miedo paralizante hacia los hombres y al mundo exterior en general. La represión interna de su personaje y de la actuación de Soler tienen sentido dentro del mundo de la película y, de alguna manera, representan la forma en que las heridas del pasado impiden a sociedad latinoamericanas como la peruana de avanzar en el camino al llamado progreso (sea lo que sea).

Claudia Llosa es una cineasta controversial que ha sido acusada de presentar una visión exótica del Perú, enfocándose en sus aspectos regresivos, primitivos y ordinarios. Pero también es de las pocas directoras latinas que se ha enfocado en las comunidades indígenas y en su cultura, incluso escogiendo a una indígena como actriz protagonista de sus dos películas (algo todavía más raro). En mi opinión, la mayoría de las críticas que le han sido dirigidas provienen de aquellos que estallan en furia ante cualquier representación negativa de su país o que consideran que los indígenas solo deben ser presentados como seres angelicales que viven en un contacto lírico con la naturaleza y que escapan de todos los vicios de nuestra vida moderna. O sea, los indígenas son todo lo que nosotros no somos. Llosa nos dice que no son tan distintos en ciertos aspectos como algunos piensan.

El asunto es complejo y se presta para mucha discusión. Yo no soy peruano ni experto en culturas indígenas por lo que puede que este análisis esté muy equivocado. Lo único que puedo afirmar es que Llosa me parece una cineasta valiente al tocar estos temas como el indigenismo, la pobreza y las secuelas del terrorismo y, aunque ninguna de sus dos películas me ha parecido particularmente sobresaliente, ciertamente la establecen como una de las cineastas más interesantes y comentadas de Latinoámerica. Para bien o para mal. Decídanlo ustedes, vean las películas.

La Teta Asustada se encuentra nominada al Premio Oscar a Mejor Película Extanjera. Es la primera película peruana en lograr esa distinción.

sábado, 27 de febrero de 2010

Y entonces repentinamente se nos quemó el queque

En medio de tanta fiesta (?) se nos olvidó que hace unos días La Chop Shop cumplió 1 año de existencia. Fue exactamente el 23 de enero del 2009 cuando, llenos de optimismo, abrimos las puertas de este blog al mundo.

Bueno, en realidad optimismo no sobraba. Mis anteriores intentos por mantener un blog fracasaron miserablemente después del segundo post (a veces ni siquiera pasaban del primero). Nada indicaba que este iba a ser la diferencia. Pero por alguna alegre razón, y con excepción de unos meses sin actualizaciones, el blog se resistió a morir!

Saludos a todos los que nos leen, nos siguen y/o nos han comentado uno que otro post. No son muchos pero son más de los que pensé en un inicio!

También gracias a mis dos queridas colaboradoras: sue y Anuk. La primera nunca colaboró (yo creo que ni revisa el blog : p) y la segunda lo hizo solo una vez. Pero nuestras largas conversaciones de alguna manera se han visto reflejadas en las cyberpáginas de este blog, espero. Y no pierdo la esperanza de que algún día sue escriba ese esperado post acerca de los VAMPIROS ASESINOS. Gracias totales a ese hombre Alessandro Solís, con el que comparto objetivos y estimulantes conversaciones, y quién también está haciendo su hustle por diversas partes de la interweb. Por último, otro shout-out a Lucy La Gata Gángster por el diseño del blog (se ve mejor entre mayor sea la resolución, dice ella).

En los próximos días espero subir un pequeño comentario acerca de Las Playas de Agnes, la última película de Agnes Varda, y otra entrega de nuestra sección "Nuevos Cineastas Latinoamericanos" dedicado a la cineasta latina del momento, la peruana Claudia Llosa.

También recuerden visitar Discos La Chop Shop, adonde encontrarán lo más cooliao de la música promiscua.

Y ahora, para celebrar, bailemos todos con Homero la Danza de los Mirlos.

jueves, 25 de febrero de 2010

Un Proyecto Moderno


Rut Blees Luxemburg es una fotógrafa alemana nacida en 1967. Creció en la histórica ciudad de Trier y a los 23 años partió a Londres para estudiar fotografía. Es en esa ciudad en la que ha realizado la mayor parte de sus trabajos, buscando explorar el "proyecto moderno" de la capital inglesa y cómo este se relaciona con su entorno natural y humano. Sus fotografías usualmente son tomadas de noche, en sectores poco reconocibles de la ciudad y utilizando luz natural, más que todo las luces de los postes y los edificios de apartamentos. Los humanos están completamente ausentes de las imágenes, lo que nos permite una mayor meditación acerca del espacio urbano y como nos vemos (o no nos vemos) reflejados en él.


Un edificio de apartamentos, un anuncio reflejándose en un pozo de agua en una calle, las sombras de un árbol en una pared, una autopista con una cancha de fútbol adyacente, un gran cine abandonado en Senegal; esos son el tipo de imágenes que favorece Luxemburg. Siempre con una cualidad luminosa y casi cinematográfica, reconocible pero a la vez ligeramente abstracta.

martes, 23 de febrero de 2010

Burma VJ (Ostergaard, 2008)


En setiembre del 2007, centenares de monjes budistas salieron a las calles de Birmania a protestar contra la dictadura de la junta militar y las condiciones de miseria general en las que vive la población. A las protestas, iniciadas luego de un abrupto aumento en el precio de la gasolina, pronto se le unieron miles de civiles quienes abandonaron el miedo y marcharon por las principales ciudades del país buscando un cambio.

La dictadura militar, después de unos días de indecisión, lanzó todo su aparato represor sobre los manifestantes, cerrando calles, prohibiendo reuniones de más de cinco personas, saqueando monasterios, arrestando monjes y dispersando violentamente a todos aquellos que se atrevieran a marchar. Después de unos días, las protestas se habían extinguido ante el temor a una matanza mayor.

Birmania es uno de los países más herméticos del mundo. El movimiento de los periodistas es sumamente restringido y no existe una prensa independiente legal. Pero sí existe un grupo de periodistas clandestinos quienes se sobreponen al riesgo de ser arrestados y perder su vida con tal de informarle al mundo entero lo que sucede al interior de Birmania. Esos periodistas fueron los que les proporcionaron las imágenes de las protestas de setiembre del 2007 a los medios internacionales y Burma VJ es un documental acerca de ellos.


Burma VJ sigue los pasos de "Joshua", uno de los líderes de la Democratic Voice of Burma, una estación satelital con base en Oslo que transmite clandestinamente noticias en contra del régimen militar hacia el interior de Birmania . Joshua es uno de los reporteros que logra capturar en vídeo las primeras protestas pero debe huir a Tailandia luego de ser arrestado. En Tailandia se convierte en el encargado de coordinar todas las labores de los reporteros birmanos durante las protestas.

El documental está compuesto principalmente por las imágenes capturadas por los reporteros durante esos días de setiembre en que una salida democrática a las protestas parecía posible. Es conmovedor ver el apoyo de la población a estas manifestaciones, aún conociendo el gran riesgo personal al que se enfrentaban. Al final de cuentas, esta no es solo la historia de un grupo de valientes reporteros, es también la historia de una nación que todavía guarda un ferviente anhelo de libertad aún teniendo en contra a uno de los regímenes más opresores del mundo. Pero el pueblo birmano ya no puede soportar tanta muerte y, apenas la dictadura militar suelta la violencia, no queda otra que dejar la lucha democrática para otro momento.


El documental, dirigido por el noruego Anders Ostergaard, logra mantener la tensión durante toda su duración, hasta llegar al trágico y triste desenlace. Una de las últimas imágenes grabadas por los reporteros antes de escapar hacia las zonas rurales para evadir el arresto fue la de un monje budista ensangrentado flotando boca abajo en un lago. Un recordatorio del precio que hay que pagar en Birmania por enfrentarse al poder militar.

Pero Joshua no se da por vencido. Decide volver a Birmania para reclutar a un nuevo grupo de reporteros que estén dispuestos a arriesgar su vida para mostrarle al mundo la dura realidad de su país. Y a lo mejor serán estos reporteros los encargados de documentar la ansiada transición a la democracia de la nación birmana.

Burma VJ se encuentra nominada al Oscar a Mejor Documental del año. La pueden bajar aquí.

lunes, 15 de febrero de 2010

Los 50 años del Congo

Mientras buscaba información acerca de Baloji, el rapero belga-congoleño del cual escribí hace unos días en Discos La Chop Shop, me di cuenta de que este año (más precisamente el 30 de junio) la República Democrática del Congo cumple 50 años de vida independiente.

Ahora, no soy ningún experto en la historia del Congo, más allá de alguna ojeada en wikipedia y una que otra película. Aún así, no está de más decir que han sido unos 50 años bastante sufridos para la nación congoleña. Solo basta ver la cantidad de guerras y conflictos a las que se han tenido que enfrentar en los últimos 20 años, sin contar la pobreza, inseguridad y los gobiernos dictatoriales. Pero con la esperanza de que los próximos 50 años sean mejores, y aprovechando el post de Baloji en el que también mencionaba a Konono No.1, voy a postear tres de los trabajos artísticos no-musicales que más me han llamado la atención de este gran país centroafricano.


Primero está Patrice Lumumba, líder independentista del Congo y el primer Primer Ministro de esta nación en ser electo legalmente. Lumumba era un pan-africanista que denunció sin miedo la explotación colonial que sufrió su país durante el dominio belga (incluso frente a las narices del Rey de Bélgica) y que, durante su breve gobierno, luchó por mantener al Congo unido en tiempos de gran agitación. Después de tan solo 10 semanas de gobierno, fue derrocado y asesinado bajo circunstancias poco claras.

Raoul Peck, un cineasta de origen haitiano que vivió en el Congo durante su juventud, ha realizado dos películas acerca de Lumumba: un documental, Lumumba: La Mort du Prophete (1992), y un filme de ficción, Lumumba (2000). El documental no lo he logrado encontrar pero Lumumba si está disponible en la internet. No es una gran película y cae en algunas de las trampas en las que suelen caer este tipo de películas biográficas (simplificación, superficialismo, etc). Pero es una buena e interesante introducción a la vida de unos de los grandes líderes africanos del siglo pasado. La pueden encontrar para bajar aquí.


Segundo, tenemos a Sammy Baloji (sin relación con el rapero, que yo sepa), un fotógrafo y videoartista congoleño de 31 años de edad. Nacido en Lumumbashi, otrora centro industrial minero de la República Democrática del Congo, Baloji se ha dedicado a documentar la decadencia actual de su lugar de nacimiento y el legado colonial que todavía es posible observar. Su serie más aclamada, titulada Mémoire, superimpone fotografías de las minas abandonadas con imágenes en blanco y negro de los esclavos congoleños que fueron utilizados para trabajar en esas minas a inicios de siglo. Uniendo pasado con el presente, Baloji culpa tanto a las potencias coloniales como a las élites africanas post-independentistas por el estado de pobreza de su país. La serie entera se puede observar aquí (junto con el trabajo de muchos otros fotógrafos africanos).


Por último, están los sapeurs, seguidores del movimiento de la SAPE - La Societé des Ambianceurs et des Personnes Élégantes. Fundado por el músico congoleño Papa Wemba en los años 70's, la SAPE nació como una rebelión en contra de las políticas de "autenticidad" cultural propagadas por el dictador Mobutu (el mismo que derrocó a Lumumba). Bajo esta idea de autenticidad nacional, todos los congoleños debían usar ropas tradicionales del Congo como un repudio al "imperialismo". Papa Wemba dijo "ni mierda" y siguió usando los trajes de las más finas casas de moda europeas, volviéndose cada vez más exhuberante en su elección de vestuario.

Los seguidores de la SAPE son los sapeurs y es posible encontrarlos en muchos de los barrios de las dos capitales del Congo (Kinshasa-Brazzaville), incluso en algunos de los barrios más pobres de estas ciudades. Esto significa que no es para nada extraño ver a un tipo vestido con ropa valorada en miles de dólares al mismo tiempo que vive en una casa prácticamente en ruinas. Aquí es donde podemos criticar el materialismo rampante de estos sapeurs. Pero no lo vamos a hacer.

El punto es que la SAPE es una expresión cultural que incluso data de antes de Papa Wemba, desde la colonización existían africanos encantados con la forma de vestir de los europeos, por lo que es una más de las maneras en que los africanos han expresado su influencia colonial al mismo tiempo que se rebelan a sus condiciones de pobreza y a las políticas de nacionalismo cultural. Económicamente no tiene mucho sentido. Pero a los sapeurs no les importa. Solo les importa verse finos.

Aquí pueden ver un ensayo fotográfico acerca de los sapeurs por parte del español Héctor Mediavilla y aquí otro del italiano Franceso Giusti. Por acá hay un pequeño reportaje de la revista COLORS.

domingo, 14 de febrero de 2010

Ahora sí

Ok.

Cierto, el blog no se volvió a actualizar a pesar de que hace casi 5 meses dije que lo iba a hacer. La universidad y la pereza se pusieron en el camino.

Pero como dice el título, ahora sí no hay tu tía. La Chop Shop vuelve y vuelve con todo.

Ese todo básicamente significa dos cosas: nuevo diseño (gracias a Luciana G. por eso!) y nuevo blog. Sí, La Chop Shop ahora tiene un blog hermano: Discos La Chop Shop. Como el nombre lo indica, ese blog estará dedicado más que todo a breves posts relacionados con la música mientras que este se mantendrá con posts más largos y ensayísticos dedicados principalmente al cine y otros temas no musicales que me llamen la atención.

Entonces ya saben, ustedes los dos gatos que visitan este blog: estamos de vuelta! Y ya que están aquí, aprovechen para pegarse una vuelta por el nuevo blog. Especialmente si les gusta la música medio tropicalona o africanesca y todo lo que se encuentre en el medio.

Y claro, volveremos con nuevos posts aquí en los próximos días.

Esta vez no es joda, lo prometo!