viernes, 10 de julio de 2009

Nuevos Cineastas Latinoamericanos: Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll (Uruguay)

Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll nacieron en Montevideo en 1974. Se conocieron en la Universidad Católica de esa ciudad mientras estudiaban Comunicaciones, ahí empezaron a colaborar en cortometrajes. Luego de graduarse, pasarían a trabajar en publicidad y televisión, co-escribiendo y dirigiendo una serie animada titulada “El Service” y dos aclamados cortos: “Buenos y Santos” y “Victor y los Elegidos”. Al mismo tiempo, empezaron a trabajar en lo que vendría a ser su primera película.

25 Watts (2001), filmada en blanco y negro de 16 mm con un presupuesto de 200.000 dólares, retrata un día en la vida de tres jóvenes montevideanos: Leche (Daniel Hendler), un aparente bueno-para-nada quién está enamorado de su tutora de italiano, Javi (Jorge Temponi), quien tiene un trabajo conduciendo un carro cuyo altavoz anuncia las delicias de una marca de pasta y Seba (Alfonso Tort), un chico en plena (y retardada) maduración sexual que nunca ha visto una porno en su vida. A lo largo del día se encuentran con un sinnúmero de personajes, que van desde el vecino “especial” de Leche quien busca a su perro perdido por todo el vecindario hasta un frenético vendedor de droga conocido del hermano de Seba pasando por un repartidor de pizzas esquizofrénico y un chico que dice ser capaz de romper el record mundial de series con su bola de futbol.

La película es divertida y entretenida, con un estilo de comedia muy parecido al de las películas independientes americanas de finales de los 80’s e inicios de los 90’s. Directores como Richard Linklater, Kevin Smith y especialmente Jim Jarmusch (quién es mencionado en los créditos) aparecen como influencias, tanto en la manera de contar la historia como en el aspecto visual. Lo más aplaudible de la película es la naturalidad de sus actuaciones pero también lo bien estructurado de su guion. Algunas películas como estas dependen mucho del carisma de sus actores para tapar las carencias de un guión que no va a ninguna parte. Aquí Stoll y Rebella llevan a sus personajes a ninguna parte pero con un guión lleno de sutiles detalles comédicos (la película es dedicada a las abuelas de cada uno pero el personaje de la abuela pareciera estar en un permanente estado catatónico), ingeniosos hechos recurrentes (como la visión del perro en un coche de supermercado) y personajes secundarios que con sus breves apariciones dejan una gran impresión (como el patrón de Javi).

Por supuesto, 25 Watts es más que una simple comedia de chicos en el barrio. Al igual que los directores de la escena indie americana noventera, lo que Stoll y Rebella quieren reflejar es el vacío existencial de estos jóvenes, de ellos mismos y de la juventud uruguaya en general. No saben adonde ir ni adonde pertenecen ni cuales son las expectativas que se tiene de ellos ni cual es el futuro que un país como Uruguay les puede dar. Una anécdota contada repetidamente a lo largo del filme, que dice que el único uruguayo en el libro de records Guinness es un hombre que aplaudió sin parar por cinco días, representa este sentimiento de desencanto con una sociedad mediocre y conformista a la que no quieren pertenecer pero de la que tampoco parecieran poder escapar.

25 Watts obtuvo varios reconocimientos en festivales y se presentó en muchos de ellos pero fue con Whisky (2004) que Rebella y Stoll pondrían firmemente a Uruguay en el mapa cinematográfico mundial. El filme cuenta la historia de Jacobo Koller (Andrés Pazos), un solitario judío dueño de una pequeña fabrica de medias en un sector dilapidado de Montevideo, y de Marta (Mirella Pascual), la atenta y fiel supervisora de la fabrica. Ante la inminente visita de su hermano Herman (Jorge Bolani) quien viene desde Brasil para una ceremonia en honor de su difunta madre, Jacobo le pide a Marta que pretenda ser su esposa por unos días. Herman es un exitoso hombre de negocios, cuya fábrica de medias exporta a todo el Cono Sur, además de que se encuentra felizmente casado con dos hijas ya adultas. Jacobo es todo lo contrario a esto por lo que en un intento desesperado por no mostrarse tan patético ante su hermano, busca en Marta el papel de esposa temporal.

Si 25 Watts se inspiró en gente como Jarmusch, Whisky se inspira en directores como Aki Kaurismaki. Al igual que las películas del gran director finés, Whisky es un filme triste y, si no fuera por las constantes sonrisas que nos saca, se podría decir que es francamente deprimente. Jacobo bien podría ser una versión envejecida de alguno de los personajes de 25 Watts; viejo, solitario, antisocial, envidioso, en guerra con el mundo. Los mejores y más melancólicos momentos de la película ocurren en su segunda mitad cuando los tres viajan a Piriapolis, un balneario uruguayo que evidentemente ha vivido mejores épocas en el que los dos hermanos y Marta parecen querer recuperar un poco de su espíritu de juventud. El final, apropiadamente, es agridulce. Whisky nos habla de la soledad y de la tristeza de una manera sutil y económica en la que, para usar una frase cliché, un solo gesto de sus personajes dice más que mil palabras.

Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella, con solo dos películas, estaban dejando claro que su destino era convertirse en unos de los mejores y más aclamados cineastas contemporáneos de Latinoamérica. Sus películas presentaban una visión divertida, crítica y melancólica de la vida en un país pequeño como Uruguay y, aunque sus influencias eran evidentes, lograban mostrar una voz particular que los diferenciaba del resto.

Lamentablemente, ese futuro de premios y aclamación no pudo concretarse. El 5 de julio del 2006, Rebella fue encontrado muerto de un disparo en la cabeza en su apartamento en Montevideo. Tenía una pistola a su lado y aparentemente, antes de suicidarse, había consumido media botella de whisky. Apenas tenía 32 años. Una gran pérdida para el cine uruguayo y latinoamericano.


Al momento de su muerte, Rebella y Stoll se encontraban trabajando en el guión de lo que sería su tercera película juntos. Stoll ahora se dedica a dirigir anuncios publicitarios.

1 comentarios:

Cristobal Serrá J. dijo...

¡Buenísimo el blog! Estaré pendiente de nuevas publicaciones.

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